sábado, 14 de abril de 2012

La llamada que nunca hice.

Me he detenido en un cruce de vías, mientras el tren termina de pasar frente a mi en esta noche oscura en este paraje solitario, escribo estos pensamientos.

El olor a tierra y hojas mojadas es muy fuerte, exquisito para mi gusto; el tren parece interminable y yo espero pacientemente su paso para que pueda ir a casa, tal parece que no terminara de llover nunca. Mientras tanto saboreo la ultima parte del único cigarrillo que me queda.

Éste momento, ésta noche me  trae a la memoria muchos recuerdos, ¿de qué? de infinidad de cosas, a pesar de que parece que nunca estoy pensando o reflexionando, odio decepcionarlos, pues así es (incluso por eso ando casi siempre distraído). Me encanta mucho la lluvia, perdonen que lo mencione a cada rato, pero me fascina, ya sea por la mañana por la tarde o por la noche. Hay un pensamiento que en este momento gana fuerza, es el recuerdo de ella, el recuerdo de ti.

Quizá ya no tienes memoria de mi, quizá te quedaste esperando suficientes días esa llamada que nunca hice, o tal vez sabias que no te volvería a llamar después de aquella terrible discusión, por ahora lo único que puedo hacer es suposiciones, estúpidas suposiciones.

Es posible que ya te hayas olvidado de mi, pues han pasado mas de cinco años, aquella ultima vez pude ver en tus mirada que me necesitabas pero ¿fui un tonto por no percatarme en ese momento? o ¿lo fuiste tu por no decirlo? yo no soy adivino y no me gusta suponer las cosas o adelantarme a los hechos, creo es ese mi error: No tomar nunca la iniciativa.

Si hubiese sabido en ese momento que me necesitabas, tal vez estaríamos juntos esta noche en casa o tal vez estaríamos aquí esperando juntos a que el tren termine de cruzar frente al auto, dicen que cuando una persona no es para ti aunque las circunstancias estén puestas jamas pasara algo; o ¿es acaso que uno debe hacer que las cosas pasen?.

¿El destino es como este tren que pasa junto a mi? ¿que un simple mortal no puede hacer que cambie su curso ni aun con todas las fuerzas ni los deseos de querer hacerlo?

En donde quiera que te encuentres, al menos si te has preguntado algún día que paso conmigo, ten por seguro que he pasado todos estos años arrepintiéndome de no haberte hecho esa llamada. Solo tenía que llamarte y decir: lo siento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario