Mi experiencia comienza hace aproximadamente 5 años, cuando estuve como auxiliar educativo en una escuela intermedia de la ciudad en donde vivo, ha sido uno de los mejores trabajos que he tenido en los últimos años, pero que por mala fortuna no duro mucho.
En los primeros días en los que comencé a trabajar en la escuela, en el mes de marzo de 2007, conocí a una linda chica, la cual se encargaba del papeleo en las oficinas administrativas de la escuela.
Muchos no creen en el amor a primera vista, incluso yo no lo creo ahora, pero debo admitir que cuando la conocí hubo algo en se actitud y personalidad que me llamo la atención, la chica en si guapísima y despampanante no era, pero había algo misterioso en ella que me llamo la atención.
Las primeras indicaciones que se me dieron por parte del director de la escuela, fueron solamente mantener al corriente a los alumnos de un par de grupos que tenían algunas semanas sin clases, pues sus profesores de base habían pedido licencia por algunos meses. Hasta entonces tenía nula experiencia docente, pero no soy un ignorante puesto que llegue a cursar, aunque sin concluir, la ingeniería en electrónica. Aun que de hecho, dar clases no fue en si el problema, ni siquiera las fechorías de los alumnos y las ocurrencias de las alumnas, que eran a veces tan fastidiosos como no tienen idea.
Tenía apenas trabajando una semana en la escuela, cuando tuve mi primer encuentro con la chica en cuestión, la cual se llamaba Violeta. Al final de la semana, debía entregar reportes de los temas vistos con los alumnos de aquellos grupos a los que atendía y precisamente ella se encargaba de revisarlos, darles el visto bueno y pasarlos con la jefa de profesores.
Debo admitir que tuve una sensación extraña al interactuar con ella aquel día. Me presente y cruzamos un par de palabras, le entregue los reportes y me retire, pero tuve la extraña sensación de haberla visto antes, mucho antes de haberle conocido en aquella escuela.
***
Soy de un pueblo al sur de la capital federal el cual se encuentra rodeado de grandes montañas con bosques. La humedad se queda en aquellas montañas, haciendo del clima de este valle insoportablemente seco casi todo el año, si bien no es muy común que las lluvias no se presenten de forma regular hasta los meses de junio, julio y agosto, en aquel año fueron muy abundantes desde el mes de marzo. La ciudad no es muy grande y no todos pero si la gran mayoría de los que habitamos aquí nos conocemos de alguna forma a veces aunque sea solo de rostro -incluso cabe aclarar que el director de la escuela me había contactado para el trabajo de auxiliar educativo por que fui compañero de clases de uno de sus hijos en la universidad- , pero a esta chica nunca la había visto por aquí, no se me hacía conocida, lo cual no es raro obviamente.
Ese día después de entregar los reportes a Violeta, me retire hacia el centro del pueblo a pie, pues el centro del pueblo no esta tan lejos de la escuela. Me detuve a tomar una cerveza en el bar del señor Gomez, que esta frente al parque y, cosa curiosa, a unos metros de la entrada a la iglesia, al salir me percate que una fuerte tormenta se acercaba desde el norte del valle muy por atrás de las montañas boscosas, me apresure a andar hacia casa y me dispuse a preparar algo de cenar.
Un par de horas después, estaba preparando los temas de clase del día siguiente en la escuela, buscaba en libros de la universidad y en libros que utilice cuando asistí al nivel medio superior, me dispuse a tomar apuntes de todo lo que pude de acuerdo al temario que esta indicado en la guía de maestros.
Mientras seguía pensando en la extraña sensación que tuve al ver a Violeta aquel día en la escuela.
(Continuará...)
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